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Cultura | Conversaciones

En la granja con Isabella y Roberto Rossellini

Lectura de 5 minutos

Oliver Peoples visitó a Isabella y Roberto Rossellini en Brookhaven, Nueva York para saber más sobre sus últimos proyectos, la vida en la granja y la importancia de la familia, del estilo y de no perder la curiosidad.

Isabella Rossellini no ha sido nunca una persona que permanezca pasiva, o alguien que no se comprometa. Hija de la actriz sueca Ingrid Bergman y del cineasta italiano Roberto Rossellini, Isabella ha iluminado la gran pantalla, los grandes escenarios y multitud de portadas de Vogue como pocas personas de su generación. Sin embargo, tras una treintena de años siendo el centro de atención, Isabella decidió recientemente dar más rienda suelta a su gran sentido de la curiosidad y –respondiendo a un anhelo de niñez– en los últimos años, ha estado labrando un nuevo y emocionante camino para ella y su familia.
Hoy, Isabella lleva una vida más sencilla con su hija, la escritora y editora alimentaria Elettra Wiedemann, y su hijo, el modelo Roberto Rossellini Junior, en su granja de Brookhaven, una propiedad de unas 11 hectáreas situada en Long Island, Nueva York. En ella, además de cultivar productos agrícolas, criar gallinas, pavos, cabras, ovejas y tener numerosos perros de distintas razas, también exploran maneras creativas de vivir y aprender.

Isabella Rossellini sunglasses

¿Hay alguna forma más chic de conducir un tractor?

Isabella, tras haber pasado la mayor parte de su vida adulta en grandes ciudades y en la industria del espectáculo, ¿cómo fue la experiencia de asentarse en una granja?

Supuso una gran transición, sin duda alguna. Pero no fue algo tan drástico como pueda parecer, porque dejamos Nueva York por el bien de Roberto. Él estaba pasando por momentos difíciles en Nueva York y, un día, al volver de la escuela, me sorprendió diciéndome que quería vivir en el campo. Al final, acabamos viniéndonos a Brookhaven y Roberto yendo aquí al instituto, antes de volver de nuevo a la ciudad. Aunque siempre me había gustado pasar tiempo en el campo, tengo que admitir que me ha gustado la vida en la granja mucho más de lo que pensaba que me iba a gustar.

Roberto, ahora que vives de nuevo en Nueva York, ¿crees que te gustaría volver a vivir en la granja?

Si no fuera por el trabajo, volvería sin pensármelo dos veces. Crecer aquí, con mi madre, rodeado de animales y naturaleza casi todos los días, ha tenido en mí un impacto significativo y me ha enseñado mucho sobre la autosuficiencia y sobre cómo los seres humanos no estamos desconectados de la naturaleza, sino que formamos una parte esencial de ella. Cuando estoy aquí, disfruto muchísimo siguiendo un estilo de vida más sencillo y, cuando estoy en Nueva York, estoy deseoso de volver a estar cerca de los animales y de sentir esa conexión con la naturaleza.

“Vivir en el campo ofrece multitud de posibilidades, y yo siempre pienso que tenemos que perseguir nuestras curiosidades y ser aventureros, en el sentido de buscar algo, en vez de simplemente observar y relajarnos; eso se puede hacer en casa fácilmente.”

Isabella Rossellini

Bg Isabella and Roberto
The Farm Brookhaven

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Isabella, ¿de pequeña, también tenía el campo cerca?

Sí, claro. Yo crecí en Italia, cerca de muchas granjas. En Europa, donde la división entre el campo y la ciudad no está tan definida como en muchas partes de Estados Unidos, yo podía disfrutar de los dos mundos sin tener que viajar muy lejos, al igual que la mayoría de los europeos.

En los últimos años, decidió volver a la universidad y, hace poco, se sacó un máster en comportamiento animal. Poder vivir ahora lo que aprendió deber ser genial.

Los animales y su comportamiento son algo que siempre me ha intrigado, desde que era muy jovencita. Pero, cuando yo era joven, además de ser muy mala estudiante y tener poca confianza en mi capacidad intelectual, el tema en sí no existía como asignatura. Pero, cuando me vine a vivir en la granja, decidí que era el momento de darme una segunda oportunidad. Y, sí, vivir en la granja a la vez que estudiaba el comportamiento animal ha sido increíblemente útil.

Isabella Netta and Roberto Emet

Isabella lleva unas Netta y Roberto lleva unas Emet con lentes personalizadas tintadas en verde.

Isabella Coliena and Roberto Kosa

Isabella lleva unas Coliena y Roberto unas Kosa.

Cuéntenos un poco más sobre su trabajo actual en la granja.

Mucho de lo que hacemos en la granja consiste en fomentar y conservar la biodiversidad tanto de los animales como de los productos agrícolas. Somos una granja pequeña y ecológica, y lo hacemos criando especies y razas poco comunes de, por ejemplo, gallinas, espinacas y espárragos. También colaboramos con una organización sin ánimo de lucro llamada Livestock Conservancy, que trabaja para proteger ciertas razas de aves y ganado de la extinción.

¿Cómo se relacionan esas experiencias en la granja con su reciente obra teatral «Link Link Circus»?

La obra está inspirada en lo que aprendí sobre el comportamiento animal en Hunter College, y surgió porque, como actriz, no pude evitar canalizar mis nuevos conocimientos en una historia para compartir con otras personas. Para mí, la obra es una forma entretenida de hablar de fragmentos de lo que más gracia me hizo y más me sorprendió durante mis estudios para el máster. Es como un circo, pero en vez de mostrar que los hombres dominan a los animales, se trata de un circo en el que yo cuento las cosas que he aprendido, como que los animales también piensan y sienten.

Roberto, ¿cuál es el consejo más valioso que has recibido de tu madre?

Aparte de animarme a no rendirme nunca, pase lo que pase, mi madre siempre me ha servido de inspiración a la hora de desarrollar mi estilo personal. También me ha animado a llevar su elegancia más clásica y discreta un paso más lejos y a ser más atrevido en mi forma de vestir y en cómo elijo presentarme ante los demás. En mi trabajo fotográfico, yo intento hacer lo mismo para los afroamericanos, los artistas de rap, en particular, para darles una voz que defina su sentido del estilo más allá de los juicios y prejuicios a los que se enfrentan con frecuencia.

Isabella and Roberto

Un momento de nuestra entrevista con Isabella y Roberto.

Cuéntanos más sobre ese enfoque a la fotografía.

Desde la primera vez que cogí una cámara en el instituto, he querido profundizar más y captar imágenes que cuenten algo más que la imaginería que a menudo acompaña a los famosos en la cultura popular, en general, y a los artistas y músicos negros, en particular. Me interesa quiénes son realmente, sus originales formas de comunicarse, sus gestos, y lo que el estilo significa para ellos.

Eso también tiene resonancia con su enfoque al estilo, ¿no le parece, Isabella?

Creo que el estilo lo tienes que definir tú misma. Así es como encuentras tu estilo personal y decides cómo quieres presentarte en un diálogo con otra persona, para mostrarles, «esta soy yo y así es cómo quiero que me perciban». El estilo es una verdadera conversación, y es importante tener voz, una voz original.

Isabella, ¿temió en algún momento lo que la gente pudiera pensar cuando decidió hacer algo diferente?

Me he dado cuenta de que, con la edad, haces cada vez más de lo que te resulta auténtico a ti y, a veces, solo a ti. En nuestra cultura, se pone mucho énfasis en las arrugas y los aspectos negativos de hacerse mayor, y menos énfasis en cómo una edad más adulta, a menudo, permite a la gente volverse más curiosa y perseguir lo que quiere hacer más libremente. Creo que, a mucha gente, cuanto más mayor se hace, menos le importa lo que piensen los demás, y más lo que de verdad les apasiona a ellos.

Isabella Rossellini and Roberto

Cariñosa despedida de los Rossellini.

Roberto, ¿estás de acuerdo en que tu madre se ha vuelto más curiosa y libre con el paso del tiempo?

Sin duda alguna. La he visto cambiar de un estilo de vida de ciudad grande a otro muy diferente, el de aquí, y es casi como si se hubiera convertido en otra persona. El volver a estudiar, encargarse de la granja, hacer una labor importante para la biodiversidad y la protección de los animales. Pero eso es lo que quiere hacer ahora, y eso es lo único que debería importar.

Isabella, ¿usted también cree que se ha convertido en otra persona en esta nueva etapa de su vida?

Es posible. Aunque siempre me ha resultado increíblemente enriquecedora la idea de seguir tus curiosidades y ser aventurera, en el sentido de buscar siempre cosas nuevas en la vida. Nunca he sido una persona que se quedara mucho sentada a mirar y relajarse y, aquí en la granja, la vida está llena de posibilidades de aprendizaje. La confianza para seguir mis curiosidades en vez de la fama o la fortuna es algo que he heredado de mis padres. Con mis hijos, también intento mantener el sentido del entusiasmo y la aventura.

Texto: Oliver Hugemark

Fotos: Kat Irlin